Primeros pasos
Coloca el Puk y déjalo en paz
Ponlo dentro de la zona, lejos de la puerta y del piso, y dale tiempo a que las lecturas se estabilicen antes de juzgarlas.
Pon el Puk dentro del espacio que vigila, cierra la puerta y déjalo. De aquí en adelante el sistema corre solo: la pantalla va rotando entre tus zonas, la app las muestra en vivo, y solo sabes de Tali cuando algo cruza un límite que tú pusiste.
Dónde adentro
- Lejos de la puerta. El aire junto a una abertura es el menos representativo del espacio.
- Levantado del piso, fuera de la esquina. A media altura, en aire libre y cerca de la colección misma es lo que te interesa saber.
- Lejos del equipo de enfriamiento. Un sensor en el chorro frío mide la máquina, no la cava.
- Sin enterrar. Encajado detrás de botellas o bajo el cedro, mide una bolsa de aire.
Dale tiempo
Un Puk recién movido todavía está leyendo el aire de donde venía. Espera antes de sacar conclusiones — una hora en su lugar te dice mucho más que el primer minuto, y el primer día te dice más que esa hora.
Alcance
El Bluetooth atraviesa madera y vidrio sin problema. Lo que lo detiene es el metal: un refrigerador de vinos con puerta de acero, una caja fuerte, un gabinete forrado de aluminio. Si un Puk reporta sobre la mesa y se calla al cerrar la puerta, esa puerta es la razón — acerca el Tali en vez de sacar el Puk.