Primeros pasos
Coloca tu Tali y enciéndelo
La pantalla va fuera de la cava o el humidor, donde puedas leerla. Conecta el cable USB-C y despierta sola.
Coloca tu Tali donde realmente lo vayas a ver — en la barra junto a la cava, en el estante arriba del humidor, en el escritorio del estudio. Es la parte del sistema que lees, así que no va dentro del espacio que vigila. Los sensores Puk van adentro; la pantalla se queda afuera.
Conecta el cable USB-C y espera un momento. La pantalla de tinta electrónica despierta sola y muestra su primer cuadro sin ninguna configuración — ese primer cuadro es como sabes que el equipo está vivo antes de que la app entre en escena.
Sobre la pantalla
La tinta electrónica conserva su imagen sin consumir nada de energía, y solo gasta corriente cuando cambia. Por eso se ve estática: no se refresca sesenta veces por segundo como un teléfono, se redibuja cuando hay algo nuevo que decir. Una pantalla que no ha cambiado en un rato es normal. Una que no ha cambiado en horas, con una hora vieja, sí merece revisión.
Deja el cable puesto. Tali es un instrumento de corriente, no de batería — la pila interna cubre traslados y desconexiones breves, no un uso permanente sin cable.